Carretillas ATEX para almacenes con productos químicos: qué exige la normativa y cómo elegir

Carretillas ATEX para almacenes con productos químicos: qué exige la normativa y cómo elegir

En un almacén de disolventes, pinturas, alcoholes o productos inflamables, elegir bien la carretilla es una cuestión de seguridad. Las carretillas ATEX están diseñadas para trabajar donde el aire puede convertirse en parte del riesgo: basta una mezcla de vapores y una chispa para provocar una explosión. Y una carretilla elevadora convencional tiene motor, contactores, frenos y componentes que se calientan, así que puede ser esa chispa.

En este artículo te explicamos qué significa ATEX, cómo se clasifican las zonas de un almacén y qué tener en cuenta para elegir una carretilla adecuada.

¿Qué es ATEX y por qué afecta a tu almacén?

ATEX viene del francés ATmosphères EXplosibles. Es el nombre con el que se conoce el marco europeo para trabajar con seguridad donde pueden formarse atmósferas explosivas.

Atmósferas explosivas: gases, vapores y polvo

Una atmósfera explosiva es una mezcla de aire con sustancias inflamables en forma de gas, vapor, niebla o polvo. Si aparece una fuente de ignición, la combustión se propaga a toda la mezcla. En un almacén químico el origen más habitual son los vapores de líquidos inflamables: un envase mal cerrado, un trasvase o un derrame.

Dos normas que conviene conocer

La normativa ATEX tiene dos ejes:

  • Los equipos. La Directiva 2014/34/UE, incorporada en España mediante el Real Decreto 144/2016, fija los requisitos que deben cumplir las máquinas y aparatos que se usan en atmósferas explosivas, incluidas las carretillas.
  • El lugar de trabajo. El Real Decreto 681/2003 obliga a la empresa a evaluar el riesgo de explosión, clasificar las zonas de su instalación y utilizar en cada una equipos adecuados.

Dicho de otra forma: el fabricante certifica la carretilla y la empresa decide dónde puede trabajar.

Zonas ATEX: el punto de partida para elegir carretilla

Antes de hablar de carretillas hay que saber en qué zona van a trabajar. La clasificación depende de la frecuencia y la duración con que puede aparecer la atmósfera explosiva.

Zonas 0, 1 y 2 (gases y vapores)

  • Zona 0: la atmósfera explosiva está presente de forma permanente, durante largos periodos o con frecuencia. Suele limitarse al interior de depósitos y recipientes.
  • Zona 1: es probable que se forme de forma ocasional durante el funcionamiento normal.
  • Zona 2: no es probable que se forme en funcionamiento normal y, si aparece, dura poco tiempo.

Zonas 20, 21 y 22 (polvo)

Siguen la misma lógica, pero para polvo combustible: la 20 es la de mayor presencia y la 22 la de menor.

Quién clasifica las zonas

La clasificación forma parte de la evaluación de riesgos de la empresa y se recoge en el documento de protección contra explosiones. La guía técnica del INSST sobre atmósferas explosivas es la referencia práctica para hacerla. Con ese documento en la mano, elegir la carretilla es mucho más sencillo.

¿Qué hace que una carretilla sea ATEX?

Una carretilla ATEX está diseñada o adaptada para no convertirse en fuente de ignición dentro de la zona para la que está certificada.

Protección de los puntos críticos

El trabajo se centra en los elementos que pueden generar chispas o calor:

  • Componentes eléctricos protegidos o encapsulados.
  • Control de la temperatura superficial de motores, frenos y otras piezas.
  • Materiales y elementos que reducen la acumulación de electricidad estática.
  • Sistemas de supervisión que limitan el funcionamiento si algo se sale de los parámetros seguros.

Cómo leer el marcado

Cada equipo ATEX lleva un marcado que indica dónde puede trabajar. Los datos clave son:

  • Grupo: el grupo II corresponde a industrias de superficie, como almacenes y plantas químicas.
  • Categoría: 1, 2 o 3, seguida de G (gases) o D (polvo). La categoría 1 admite las zonas 0/20, 1/21 y 2/22; la categoría 2, las zonas 1/21 y 2/22; la categoría 3, solo las zonas 2/22.
  • Grupo de gas: IIA, IIB o IIC, de menor a mayor exigencia.
  • Clase de temperatura: de T1 a T6. Indica la temperatura superficial máxima del equipo, que debe quedar por debajo de la temperatura de ignición de las sustancias presentes.

Si el marcado no cubre la zona y las sustancias de tu almacén, esa carretilla no es la adecuada, aunque sea ATEX.

Cómo elegir carretilla para un almacén de productos químicos

Una lista práctica antes de pedir presupuesto:

  1. Zona y sustancias. Ten a mano la clasificación de zonas y las fichas de seguridad de los productos que almacenas.
  2. Carga y altura. Peso de las unidades de carga más habituales y altura máxima de las estanterías.
  3. Intensidad de uso. Horas de trabajo por turno y número de turnos. Determina la batería y la estrategia de carga.
  4. Espacio. Anchura de pasillos, tipo de suelo y zonas de paso entre áreas clasificadas y no clasificadas.
  5. Postventa. Quién va a revisar y reparar la carretilla sin comprometer su certificación.

BYD ECB ATEX: carretilla eléctrica para ambientes explosivos

En nuestra empresa trabajamos con la carretilla eléctrica BYD ATEX ECB20-25-27, desarrollada por BYD Forklift junto al Grupo Miretti, especialistas en protección contra explosiones.

Está disponible en tres capacidades de carga, 2, 2,5 y 2,7 toneladas, y comparte las características de la versión estándar de la gama de carretillas eléctricas BYD, con equipamiento adicional como:

  • Batería de litio-ferrofosfato de 80 V y 540 Ah (43,2 kWh) con tecnología de 80 V AC.
  • Solución de carga rápida de 1 hora con cargador de 80 V y 200 A.
  • Doble joystick y control sincronizado de la dirección.
  • Luz azul, baliza intermitente, espejo panorámico y luz de trabajo trasera.
  • Kits de protección de cabina y climatología.
  • Varias opciones de mástil.

La seguridad empieza en la batería

En un almacén con productos inflamables, lo último que necesitas es una batería que pueda incendiarse. Por eso la batería es uno de los puntos fuertes de BYD Forklift.

BYD es uno de los mayores fabricantes de baterías del mundo y fabrica las suyas propias, con química de litio-ferrofosfato (LFP). Es una tecnología especialmente estable frente al calor, los golpes y los cortocircuitos.

Lo demuestra el Nail Penetration Test: se atraviesa la batería con un clavo para forzar un cortocircuito interno, una de las situaciones más extremas que puede sufrir. Las baterías BYD superan la prueba sin incendiarse ni explotar, lo que reduce significativamente el riesgo de incendio en tu almacén.

Batería segura y protección ATEX: dos capas que se suman

Conviene tenerlo claro: una batería segura no sustituye a la protección ATEX. La certificación ATEX evita que la carretilla actúe como fuente de ignición en la zona clasificada; la química LFP de las baterías BYD añade una capa más de seguridad en el propio equipo. Juntas, forman una combinación especialmente adecuada para entornos químicos.

¿Por qué eléctrica y de litio en un entorno químico?

Una carretilla eléctrica elimina el motor de combustión, los gases de escape y la necesidad de almacenar combustible en la instalación. Las baterías BYD de litio-ferrofosfato son selladas y, a diferencia de las de plomo-ácido, no emiten hidrógeno durante la carga, lo que simplifica la gestión de la zona de carga. Además, la carga rápida permite recargar en las pausas sin cambiar de batería.

Para saber si la BYD ECB ATEX encaja en las zonas de tu almacén, lo mejor es revisar juntos tu clasificación de zonas y la documentación técnica del modelo.

Postventa: mantener la protección ATEX

Una carretilla ATEX debe conservar sus características de protección durante toda su vida útil. Cualquier reparación, sustitución de componentes o modificación puede afectar a su certificación, por eso el mantenimiento debe hacerlo personal que conozca el equipo y sus requisitos y en Carretillas TR acompañamos a nuestros clientes de también después de la venta con nuestro servicio de postventa.

Preguntas frecuentes sobre carretillas ATEX

¿Qué carretilla ATEX ofrece Carretillas TR?

La BYD ECB ATEX, en tres capacidades de carga: 2, 2,5 y 2,7 toneladas. Tiene batería de litio-ferrofosfato de 80 V y carga rápida de 1 hora. Forma parte de la gama de carretillas eléctricas BYD que distribuimos como partner oficial de BYD Forklift en Cataluña y Andorra.

¿Cómo sé qué carretilla necesita mi almacén de productos químicos?

El punto de partida es la clasificación de zonas de tu instalación, que forma parte de tu evaluación de riesgos. Con ese documento, las sustancias que almacenas y tu forma de trabajar (cargas, alturas, turnos), revisamos contigo qué equipo encaja. Cuéntanos tu caso y lo valoramos.

¿Es obligatoria una carretilla ATEX en todo el almacén?

No necesariamente. Solo es obligatoria en las áreas clasificadas como zona ATEX, según el RD 681/2003. En el resto pueden trabajar carretillas convencionales, como el resto de modelos de la gama BYD. Combinar ambos tipos según la zona suele ser la opción más eficiente.

¿Puedo ver una carretilla BYD trabajando en mis instalaciones?

Sí. Hacemos demos de carretillas BYD en las instalaciones del cliente, para que las pruebes con tus cargas y en tus pasillos. Puedes solicitar una demo aquí.

¿Quién se encarga del mantenimiento de una carretilla ATEX?

Una carretilla ATEX debe conservar sus protecciones durante toda su vida útil, así que el mantenimiento es clave. Contamos con servicio de postventa para nuestros clientes, con más de 150 años de experiencia en el sector.